RV: [otrasinteligencias] Sirio

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Enviado el: Viernes, 07 de Noviembre de 2008 05:58 p.m. Para: Buenos
Aires CC: otras Asunto: [otrasinteligencias] Sirio

Investigando el Misterio de Sirio

Por Ian Ridpath

¿Seres anfibios de la estrella Sirio visitaron la Tierra hace más de
5 000 años y dejaron conocimientos astronómicos avanzados que aún posee
una remota tribu africana llamada Dogon?.

Este asombroso alegato se llevó a cabo en 1976 por Robert Temple en
su libro de "antiguos astronautas","El Misterio de Sirio". Un
astrónomo, familiarizado con el sistema de Sirio, diría no, ya que la
teoría astronómica descarta virtualmente la posibilidad de que Sirio
sea una estrella padre adecuada para la vida o que pudiera tener
planetas habitables. Pero la mayoría de los lectores de Robert Temple
no conocen suficiente astronomía para juzgar el tema por sí mismos.
Ninguno de ellos encontraría la pertinente información astronómica en
el libro de Temple, la mayoría de la cual consiste en divagantes
excursiones en la Egiptología. (Isaac Asimov ha sido citado por Temple
diciendo que no encontró errores en el libro; pero Temple no conoce la
razón de esto, de acuerdo con Asimov, ¡fue que había encontrado el
libro demasiado incomprensible para leerlo!). Incluso la investigación
Horizon de BBC-TV sobre antiguos astronautas (emitida como parte de las
series de PBS "Nova" en los Estados Unidos), en la cual hicieron un
excelente trabajo de demolición de las fantasías más radicales de Erich
von Däniken, dejó el problema de Sirio sin problema debido a su extrema
complejidad. Aún se necesita una respuesta, ya que las leyendas Dogon
sobre una compañera de Sirio se afirman que tienen origen antes que
ningún astrónomo terrestre pudiese tener constancia de la existencia de
Sirio B, mucho menos su órbita de 50 años o su naturaleza de una
diminuta y condensada estrella enana blanca, todo lo cual se alega que
conocían los Dogon. ¿Por lo que, cuál es la verdad sobre los Dogon y
Sirio?. ¿La información astronómica y antropológica omitida por Temple
nos ayuda a resolver el más desconcertante de los casos de antiguos
astronautas?.

Primero, permíteme recapitular la historia de Temple. En el centro
del misterio están los Dogon gente que vive cerca de Bandiagara, unos
300 kilómetros al sur de Tombuctú, Mali, en el África Occidental. El
conocimiento de sus costumbres y creencias proviene de los antropólogos
franceses Marcel Griaule y Germaine Dieterlen, que trabajaron entre los
Dogon desde 1931 a 1952. Entre 1946 y 1950 los jefes de la tribu Dogon
revelaron a Griaule y Dieterlen los secretos más profundos de sus
conocimientos de astronomía. Gran parte de esta tradición popular
secreta es compleja y oscura, como suele suceder con las antiguas
leyendas, pero destacan ciertos hechos específicos, particularmente lo
que conciernen a la estrella Sirio, con la que su religión y cultura
está profundamente entrelazada. En la información otorgada a los
antropólogos franceses, los Dogon hicieron referencia a una pequeña y
superdensa compañera de Sirio, hecha de una materia más pesada que
ninguna otra de la Tierra, y moviéndose en una órbita elíptica de 50
años alrededor de su estrella padre. La enana blanca compañera de Sirio
cuya resolución para su descripción no se llevó a cabo hasta 1862,
cuando el óptico americano Alvan Graham Clark la apuntó mientras
probaba un nuevo telescopio; la naturaleza superdensa de las enanas
blancas no se descubrió hasta los años 20. Pero las tradiciones de
Sirio de los Dogon tenían al menos siglos de antigüedad. ¿Cómo podemos
encajar las extraordinarias concordancias entre las antiguas leyendas
Dogon y los modernos hechos astronómicos?.

La respuesta de Temple, como expuso Erich von Däniken (¡por
supuesto!), es que esto fue contado a los Dogon por visitantes
extraterrestres. Una leyenda Dogon, similar a otros muchos cuentos de
gente primitiva sobre visitantes del cielo, habla de una "arca"
descendiendo al suelo entre un gran viento. Robert Temple interpreta
esto como el aterrizaje de una nave propulsada por cohetes que traía
seres de la estrella Sirio. De acuerdo con la leyenda Dogon, el
descenso del arca trajo a la Tierra un ser anfibio, o un grupo de
seres, conocidos como los Nommo. "Nommo es el nombre colectivo para el
gran héroe de la cultura y fundador de la civilización que vino del
sistema de Sirio para asentar una sociedad en la Tierra", explica
Temple en su libro. Los Nommo eran anfibios, presume, ya que el agua
los mantendría fríos y absorberían la radiación de onda corta de la
cálida estrella Sirio.

La mayor parte del libro de Temple es fiel al establecer que los
Dogon comparten raíces comunes con la gente Mediterránea. Esto explica
el lugar central ocupado por Sirio en las creencias Dogon, ya que los
antiguos egipcios, en particular, estaban muy preocupados por Sirio,
basando su calendario en su movimiento anual. ¿Pero existe alguna
explicación para la aparente creencia de los Dogon sobre vida en el
sistema de Sirio?.

Primero veamos lo que un astrónomo conoce sobre Sirio para ver si al
menos teóricamente es plausible que una vida avanzada hubiese llegado a
nuestra vecindad. Sirio A, la estrella más brillante del cielo nocturno
vista desde la Tierra, tiene una masa de 2,35 veces la masa del Sol. Su
compañera la enana blanca, Sirio B, tiene una masa de 0,99 soles. La
teoría de la evolución estelar nos dice que la estrella más masiva se
consume más rápidamente, por tanto la original Sirio B debe haber sido
la más masiva de las dos, antes de consumirse y convertirse en una
enana blanca. Probablemente Sirio B derramó algo de su gas sobre Sirio
A durante su proceso de envejecimiento, por lo que las masa originales
de las dos estrellas serían aproximadamente el inverso de lo que vemos
hoy día.

Una estrella con una masa del doble de la del Sol, como
probablemente tenía Sirio B, puede vivir durante no más de 1 000
millones de años antes de hincharse formando una gigante roja; esto no
parece suficiente para desarrollar vida avanzada. Pero tenía vida
evolucionada, que habría desaparecido durante la fase de gigante roja
de Sirio B, cuando cualquier planeta cercano habría sido chamuscado por
el incremento en la salida de energía de la estrella, seguido de un
temporal estelar de al menos 100 000 años con chorros de gas de Sirio B
a Sirio A. Durante esta transferencia de masa las dos estrellas se
habría separado, desestabilizando por lo tanto las órbitas de los
planetas del sistema. De acuerdo con las observaciones de Sirio B
analizadas por H. L. Shipman de la Universidad de Delaware, Sirio B ha
sido una enana blanca que se ha ido enfriando durante al menos 30
millones de años. Sirio B ahora emite débiles rayos X, por lo que la
vida en la región de Sirio no sería muy agradable hoy. Pero en
cualquier caso, Robert S. Harrington de Observatorio Naval de los
Estados Unidos ha mostrado recientemente que las órbitas planetarias en
la zona "habitable" alrededor de Sirio, definida como la región en la
que el agua podría ser líquida, es inestable. Por tanto es improbable
tener hoy seres anfibios viviendo en otros planetas del sistema de
Sirio, si en efecto alguno de esos seres vivió alguna vez allí.

Temple ofrece una predicción que permite una comprobación de su
teoría. En su libro dice: "¿Qué pasaría si esto se comprueba mediante
detección en nuestros radiotelescopios de comunicaciones de radio
locales?". Para ayudarme en mi investigación sobre el misterio de
Sirio, pedí a los radioastrónomos Paul Feldman en el observatorio de
radio de Algonquin, Canadá, y Robert S. Dixon del observatorio de radio
de la Universidad de Ohio State, que están llevando a cabo búsquedas de
señales extraterrestres, que escuchasen a Sirio. Normalmente no le
habrían prestado atención a la estrella, debido a la extremadamente
escasa posibilidad de contener vida. En Abril de 1977 ambos
radioastrónomos escucharon a Sirio en diferentes longitudes de onda,
sin detectar ninguna señal artificial.

Con esta información en mente, vamos a echar un vistazo más
escéptico a la leyenda de los Dogon. Inmediatamente encontramos una
sorpresa: los Dogon mantienen que Sirio tiene dos compañeras, no una.
Estas compañeras tienen atributos masculinos y femeninos,
respectivamente. Parece que no se interpretan literalmente como
estrellas, sino como símbolos de fertilidad. En ningún lugar se muestra
esto mejor que en un diagrama de arena Dogon del sistema completo de
Sirio, mostrada en la imagen de este artículo tomada de un artículo de
Griaule y Dieterlen. Su descripción, dada en el pie de foto a partir de
información de Griaule y Dieterlen, es claramente simbólica; Temple
escoge interpretarla literalmente. En las páginas 23 y 25 de su libro
da su propia versión modificada de este diagrama, conservando el
símbolo de Sirio, una de las posiciones de Sirio B, y el óvalo que lo
rodea; todo lo demás es omitido. Entonces interpreta que el óvalo de
alrededor viene a representar "el huevo del mundo", como la órbita
elíptica de Sirio B alrededor de Sirio A, incluso aunque el símbolo
equiparado con Sirio B está dibujado comos en el interior del óvalo, no
sobre él. Esta es la base de Temple para decir que los Dogon "conocían"
la órbita elíptica de Sirio B sobre Sirio A.

También se suponía que los Dogon conocían que Sirio B orbitaba cada
50 años. ¿Pero qué decían en realidad?. Griaule y Dieterlen lo expresan
de la forma siguiente: "El periodo de la órbita se cuenta el doble,
esto es, cien años, ya que los Siguis se unen en pares de "gemelos",
para insistir en el principio básico de la duplicidad". La ceremonia
Sigui se refiere a su ceremonia de la renovación del mundo que se
celebra cada 60 años (no 50). Y la "duplicidad" se refiere aquí al
importante concepto Dogon que explica por qué creen que Sirio debe
tener dos compañeros.

¿Hay alguna prueba astronómica de que Sirio tenga más de una
estrella compañera? Algunos astrónomos en los años 20 y 30 pensaron que
habían vislumbrado un tercer miembro del sistema de Sirio, pero nuevas
y más precisas observaciones realizadas en 1973 por Irving W.
Lindenblad del Observatorio Naval de los Estados Unidos en Washington,
D.C., demostraron que no había evidencias de una compañera cercana a
Sirio A o Sirio B.

Toda la leyenda Dogon de Sirio y sus compañeras está plagada de
ambigüedades, contradicciones y descarados errores, al menos su
intentamos interpretarlos literalmente. Pero, ¿podemos hacer la
afirmación de los Dogon de que Sirio B es la estrella más pesada y
pequeña, formada por un pesado material conocido como sagala?. Sirio B
era ciertamente la estrella más pequeña y pesada conocida en los años
20, cuando la naturaleza superdensa de las enanas blancas comenzaba a
entenderse; el material del que están hechas las enanas blancas está en
efecto comprimido más densamente que el metal. Ahora, sin embargo, se
conocen cientos de enanas blancas, sin mencionar las estrellas de
neutrones, que son mucho más pequeñas y densas. Cualquier hombre del
espacio que nos visitara ciertamente habría conocidos estas, así como
los agujeros negros.

Dibujo de arena de los Dogon del sistema de Sirio completo, tras Marcel
Griaule y Germaine Dieterlen. A, Sirio; B, po tolo, el objeto
equiparado con Sirio B, mostrado en dos posiciones; C, emme ya, el sol
de la mujer, equiparado con Sirio C; D, los Nommo; E, el Yourougou, una
figura mítica masculina destinada a perseguir a su gemelo femenino; F,
la estrella de la mujer, un satélite de emma ya; G, el signo de la
mujer; H, el sexo de la mujer, representado por una forma de matriz.
Todo el sistema está encerrado por un óvalo, que representa el huevo
del mundo.

Quizá se perdonaría a Temple su creencia de que los Dogon habían sido
visitados por hombres de Sirio si su leyenda lo afirmase
específicamente. ¡Pero no lo hace!. En ningún lugar de las 290 páginas
de su libro Temple ofrece una afirmación específica de los Dogon para
sostener su alegato de los antiguos astronautas. Lo mejor lo hace en la
página 217, donde informa que los Dogon dicen: "Po tolo [Sirio B] y
Sirio estaba en una ocasión donde el Sol está ahora". De esta ambigua
afirmación, Temple comenta: "Esta parece una buena forma de describir
como llegaron a nuestro Sistema Solar del sistema de Sirio, y dejaron
aquellas estrellas por nuestra estrella, el Sol". Pero esto no puede
conciliar el hecho de que todo el "misterio" de Sirio está basado en la
propia hipótesis injustificada de Temple.

Las partes del conocimiento Dogon a pesar de que son antiguos y
profundos, especialmente la historia de Nommo y el concepto de
"gemelismo", son las partes que guardan menos relación que con los
hechos reales sobre Sirio. Las partes que tienen al menos un parecido
superficial con los hechos astronómicos son en su mayor parte adornos
añadidos durante este siglo. De hecho, en vista de la fijación de los
Dogon con Sirio seguramente sería más sorprendente si no hubiesen
injertado en sus leyendas algunos nuevos conceptos astronómicos
obtenidos de los europeos, tomando lo que encajaba e ignorando el
resto.

Carl Sagan ha subrayado lo fácilmente que la información obtenida de
los Occidentales puede ser absorbida en la cultura nativa. Cuenta el
caso real del físico Carleton Gajdusek en Nueva Guinea, donde lo llevó
un colega científico que había encontrado que algunos nativos locales
creían que cierta enfermedad se transmitía en la forma de un espíritu
invisible que entraba por la piel del paciente. El informador nativo
había esbozado con un palo en la arena un círculo fuera el cual,
explicó, estaba la oscuridad, y que dentro del mismo estaba la luz.
Dentro del círculo el informador dibujó una especie de garabato para
representar la apariencia de este espíritu malévolo invisible. ¿Cómo
tenían los nativos este sorprendente conocimiento de la transmisión de
enfermedades por microbios?. Años antes, Gajdusek mismo había mostrado
a los nativos la apariencia de un germen causante de enfermedades a
través de su microscopio, y el dibujo de la arena era simplemente el
recuerdo de los nativos de los rasgos más destacados.

Es demasiado fácil para los Occidentales pensar que las tribus
africanas están aisladas, incultas e ignorantes. Pero los Dogon no
están aislados. Viven cerca de una ruta comercial terrestre, y también
cerca de las orillas del Río Níger, un importante canal de comercio. Un
número de viajeros podría haber llegado entre ellos, o los hombres de
la tribu Dogon podrían haber viajado por la costa, donde habrían
encontrado marineros informados astronómicamente. Los Dogon han tenido
contactos con los europeos desde al menos finales del siglo XIX.

No son incultos ni ignorantes. Peter y Roland Pesch del Observatorio
Warner y Swasey en Ohio han apuntado que ha habido escuelas francesas
en el área de los Dogon desde 1907. Los hombres de la tribu Dogon que
deseaban educarse han sido capaces de hacerlo en ciudades cercanas.
Allí había misioneros que naturalmente estarían interesados en las
leyendas de los nativos. Misioneros de White Fathers contactaron con
los Dogon en los años 20. Es tentador especular que ciertos detalles de
los más específicos sobre Sirio B fueron añadidos en la ya existente
leyenda de Sirio durante esta época, debido a que fue en los años 20
cuando los astrónomos descubrieron la verdadera naturaleza de Sirio B
como una estrella diminuta y superdensa, y las enanas blancas estaban
teniendo el mismo tipo de publicidad que los agujeros negros tienen
hoy. Desgraciadamente, no existe mención alguna en los resúmenes de los
informes de las actividades de los misioneros de que discutieran sobre
Sirio con los Dogon; si se publicasen más notas, podríamos arrojar más
luz sobre los orígenes y antigüedad de los mitos Dogon.

El caso es que hay una serie de canales a través de los que los
Dogon podrían haber recibido conocimiento de Occidente mucho antes de
la visita de Griaule y Dieterlen. Tal vez nunca seamos capaces de
reconstruir la ruta exacta por la que los Dogon recibieron su
conocimiento actual, pero más allá de la confusión una cosa está clara:
no se lo contaron seres de la estrella Sirio.

Nota del Editor:Ver el ensayo de Asimov, "La Compañera Oscura", en
su Quasar, Quasar Burning Bright (Doubleday, 1978), en el cual dice que
está avergonzado por su estupidez al no especificar que su comentario
fue hecho solo "para deshacerme del él [Temple] y ser educado'', no
para ser citado. "Te aseguro que no me pillarán otra vez de esta
forma". – K.F.

Referencias
· Harrington, R. S. 1977. Astronomical Journal, 82: 753.

· Lindenblad, I. W. 1973. Astronomical Journal, 78: 205.

· Pesch, P. and R. Pesch 1977. The Observatory, 97: 26.

· Ridpath, Ian 1978. Messages from the Stars. New York: Harper & Row.

· Shipman, H. L. 1976. Astrophysical Journal, 206: L67.

Autor: Ian Ridpath
Traductor: Manuel Hermán

Site: csicop.org

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About keithcoors_00

Yo soy yo. Creo que no hay otro. Crítico social. Terrícola por nacimiento y convicción (ésta última la más importante). Mexicano por accidente pero orgulloso de serlo. Escéptico, agnóstico, científico, cáustico, irónico, sarcástico, estocástico y otros calificativos esdrújulos Apariencia aparentemente engañosa, pero consistente. Promotor de proyectos de energía renovable.

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