Re: [AÑOS- LUZ] Re: [AÑOS- LUZ] RE: ¿Chile Terremoto Artificial?

Para quien aún no esté en sintonía, HAARP son las siglas de HIGH FREQUENCY ACTIVE AURORAL RESEARCH PROGRAM (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia), cuyas instalaciones están ubicadas en Gakona, Alaska, y es un programa de investigación científica y académica, pero que paradójicamente está gestionado por la Fuerza Aérea de los EE. UU. y la Marina de los EE. UU.El funcionamiento de HAARP se basa en la emisión de ondas electromagnéticas hacia nuestra atmósfera para su estudio, concretamente hacia la ionosfera; dicha capa se extiende a unos 80 kilómetros de la superficie terrestre hasta los 800 Km., conteniendo principalmente partículas ionizadas.Este medio ionizado, provoca que las ondas electromagnéticas, sean reflejadas o absorbidas; dichos reflejos o rebotes ionosféricos son utilizados (cada vez menos) para las comunicaciones a gran distancia, prueba de ello son las emisoras de onda corta que podemos sintonizar a lo largo de una noche, dependiendo del estado de la ionosfera y las frecuencias, podremos escuchar emisoras que estén a miles de kilómetros, y que llegan a nuestros receptores gracias a la ionosfera, que actúa como espejo.

Hasta aquí hemos descrito la parte “oficial” de la cuestión, pero ¿por qué hay quien cree que detrás de HAARP se oculta algo más, extraños experimentos de modificación del clima, de control de la mente y de producir incluso terremotos? Ciertamente algo de base científica asoma en todo este asunto, HAARP con sus cientos de millones de vatios de potencia y antenas se puede considerar como un verdadero “calefactor” de la alta atmósfera, provocando una tremenda ionización que puede acarrear consecuencias imprevisibles, y que gracias a su efecto “espejo” podría dirigir sus efectos hacia cualquier zona del planeta, estaríamos hablando de un nuevo tipo de arma, capaz de intensificar tormentas, prolongar sequías, sobre territorio de un supuesto enemigo, y perjudicándolo sin que éste se diera cuenta sin más.Regresando a Argentina, cabe señalar que en los últimos años las inundaciones han sido particularmente catastróficas, anegando buena parte de lo que se conoce como “pampa húmeda”, alguna vez la región agroganadera más fértil y extensa del planeta.

Se tiene la incómoda sensación de que las copiosísimas lluvias que le dieron origen (en una de las localidades llovió en 24 horas lo que habitualmente llueve en un año) son mucho más que un capricho climático, o el efecto tercermundista de un calentamiento global.Comprenderán la sospecha de que el uso de tecnologías como HAARP cae de ello dentro de las estrategias bélico-económicas (de alguna manera hay que llamarlas) anticipadas en “Visión Conjunta 2020”.¿Como un dato accesorio? El jueves 8 llegó a la ciudad de Paraná (separada de la de Santa Fe por apenas 30 kilómetros y el río homónimo) una misión estadounidense como “observadores y asesores”.¿De alguna comisión experta en catástrofes naturales? No ¿De alguna oficina estatal norteamericana de asuntos hidrológicos? Tampoco ¿De la Oficina Metereológica del gran país del Norte? Menos.

Eran -según anticipó emocionado vía telefónica Eduardo Amadeo, embajador argentino ante EE.UU., del Pentágono. Por favor, que alguien explique desde cuándo el Pentágono participa de “misiones humanitarias”, asesora gobiernos ante cataclismos naturales, atacados de un sorpresivo hábito de fraterna solidaridad con los inundados. Que sepamos (que alguien demuestre lo contrario) al Pentágono sólo le incumben operaciones militares.Tímida y ambiguamente, este martes 13 se anunció el arribo de una “superbomba” extractora de agua enviada por dicho organismo, (en realidad la citada bomba para extraer agua fue de capacidad varias veces menor a las que ya están trabajando) pero lo cierto es que sigue despertando sospechas y desconfianzas entre los pobladores locales esa extraña presencia militar, más coherente con un grupo de observadores de los efectos colaterales no deseados -o sí- de su propia tecnología que con una cruzada humanitaria.Más aún, el miércoles 7 (24 horas antes del arribo de esa misión) el gobernador de la provincia de Santa Fe, Carlos Reutemann, brindó una conferencia de prensa acompañado de un representante del Banco Mundial quien, por supuesto, garantizó el inmediato otorgamiento de un préstamo a la provincia para subvenir a sus necesidades.

Con lo que pareciera se cierra un círculo: efectos devastadores en un país del Tercer Mundo de tecnología experimental del Primero, con la jugosa consecuencia de abrochar otro negocio que engrosará la monstruosa deuda pública de este país, pesada herencia que nuestros hijos deberán pagar, no ya con fondos inexistentes, sino con recursos naturales.Tal vez sea éste un mero texto “conspiranoico”, tal vez no. Pero estemos atentos.

Las investigaciones relacionadas con este proyecto existen desde los años 60, pero es ahora cuando se han retomado, reunido y dotado de fondos.El proyecto será probablemente ‘vendido’ al público como un escudo espacial contra la entrada de armas al territorio nacional o, para los más ingenuos, como un sistema para reparar la capa de ozono”. Lo que se refleja claramente en los artículos publicados sobre el tema es que todos los proyectos del Ministerio de Defensa estadounidense están agrupándose en uno.Programa HAARP según sus siglas en inglés.Tiene un transmisor, que consiste en 360 antenas de 22 metros de alto, puede emitir poderosas ondas de alta y baja frecuencia con cargas electromagnéticas hacia la ionosfera, esta capa de la atmósfera actúa como un espejo, devolviéndolas a la superficie terrestre convertidas en las ondas más bajas del espectro electromagnético. Esto causa que se caliente y se haga un agujero no menor de 50 Km. de diámetro en ésta.

La versión oficial estadounidense es que con este sistema se pueden emitir comunicaciones más allá del horizonte sin necesidad de recurrir a los satélites, mejorar las comunicaciones con los submarinos, hacer prospecciones petrolíferas o de yacimientos minerales, o detectar aviones o misiles que vuelen bajo y ofensivamente inclinarían la balanza a la hora de invadir un país, tras conocer que tiene pozos petrolíferos o minerales aún sin explotar.Pero, los científicos ven con alarma, que este sistema puede alterar el clima, y si ello consigue hacerse controladamente, utilizarlo como un arma. De esta manera, pueden producirse tormentas, sequías o huracanes para arruinar un país.El funcionamiento de los calentadores ionosféricos que utiliza el Programa HAARP se puede comparar con un gran horno microondas: “al disparar a zonas bajas producirías un calentamiento de la baja atmósfera, sería un calentamiento local y haría que el agua contenida en todos los seres vivos que estuviesen expuestos, se calentara y les produjera la muerte.

Un calentamiento en la alta atmósfera es impredecible, porque estaría provocando desde una alteración local del clima hasta alterar las propiedades de ‘filtro’ que tiene la atmósfera. Con ello, los rayos cósmicos que vienen del espacio dejarían de filtrarse en la ionosfera, y harían llegar su radiación a la superficie de la tierra”.Para muchos científicos, las pruebas del HAARP serían responsables de la ola de calor que hizo subir en Melilla la temperatura de 24 a 41 grados en cinco minutos.

Así describió la noticia el diario EL PAIS, en su edición digital en Internet:

“Un raro fenómeno eleva la temperatura de 24 a 41 grados en cinco minutos”, Melilla se convirtió ayer por unos minutos en un gran horno al aire libre debido a un fenómeno meteorológico insólito.A las 8.24, la temperatura subió 17 grados en sólo cinco minutos: de los 24 a los 41 grados. Por fortuna, en el siguiente cuarto de hora la temperatura volvió a sus cauces.Pero, para colmo, a las diez de la mañana volvió a darse una versión más moderada del mismo poltergeist meteorológico, esta vez con un calentamiento súbito de sólo 15 grados.

ALTERACIONES MENTALES

Si resulta escalofriante y casi de ciencia ficción imaginar que el Gobierno de Bush se prepara para dominar el clima a su antojo, más estremecedor es constatar un dato evidente: el efecto que una emisión de ondas de baja frecuencia tiene en el cerebro de todas las especies del planeta.Un documento de la Cruz Roja Internacional advierte de los efectos negativos de la energía radiada e indica las bandas de frecuencia que los produciría. Éstas se corresponden con las que puede transmitir el HAARP. (En Física se les denomina “Ondas transversal-magnéticas”. Estas ondas Schumann vibran en la misma frecuencia que las ondas cerebrales de los seres humanos y de todos los mamíferos en general, a saber: en 7,8 Hertz – ciclos por segundo).Casualmente EE.UU. afirma que uno de los usos del Programa es localizar yacimientos minerales bajo tierra y para eso la frecuencia necesaria es la misma que produce trastornos en la mente humana, que van desde la desorientación, al despertar de capacidades paranormales. Para hacernos una idea de la influencia de las ondas en la mente humana debemos remontarnos a los estudios que el profesor Schumann hizo en los años 50, que constataban que hay un efecto de resonancia entre la tierra, el aire y la ionosfera, cuyas ondas vibran en la misma frecuencia que las ondas cerebrales humanas y de todos los mamíferos.

Estas llamadas Ondas Schumann son fundamentales para la vida y cuando faltan producen graves problemas de salud, como les sucedía a los astronautas antes de que instalaran generadores artificiales de estas ondas en las naves. Sin estas ondas se producen dolores de cabeza, migrañas, desvaríos, se desajustan los ritmos cardiacos… La alteración de las mismas producen efectos más graves.En los animales uno de los efectos inmediatos sería que alteraría las rutas de migración de aves y peces, al influir sobre los campos de energía sobre los que se guían.Está claro que el avance científico no garantiza, ni mucho menos, el progreso humano, hace falta algo más para que este tipo de programas no existan o que los conocimientos se usen para el bien común, y ese algo más está fuera de la ciencia. Está en la sociedad, en la política, en los principios éticos de la gente”

PROGRAMA HAARP “VANDALISMO GLOBAL”

El proyecto HAARP también es conocido como “The Doomsday Machine”, La máquina del Día del Juicio Final.En Gakona, Alaska, lugar en donde se proponía instalar un ROTHR, existe un misterioso proyecto de la Fuerza Aérea y del “Navy” cuyas capacidades son motivo de alarma para científicos, médicos y ambientalistas alrededor del mundo.El Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia (HAARP por sus siglas en inglés) es el calentador inosférico más potente del mundo. La milicia alega que algunos de sus propósitos son:

Reemplazar el obsoleto ROTHR

Mejorar las comunicaciones con submarinos

Bloquear comunicaciones del enemigo

Tomografía de penetración de la tierra para detectar armas nucleares y minerales a varios kilómetros de profundidad

El Departamento de la Defensa de EU (DoD por sus siglas en inglés) ha afirmado abiertamente que uno de sus grandes intereses en HAARP es su capacidad de controlar procesos ionosféricos. Su transmisor, que consiste en 360 antenas de 72 pies de alto, puede emitir poderosas cargas electromagnéticas hacia la ionosfera que causan que se caliente y se haga un agujero no menor de 50 Km. de diámetro en ésta.La ionosfera es la capa del planeta eléctricamente cargada que nos protege de radiaciones cósmicas y de los varios rayos solares (ultravioleta, X, gamma) que son nocivos a la salud. La intención del DoD es perturbar la ionosfera para estudiar como ésta responde y como se recupera. El Dr. Richard Williams de la Sociedad Americana de Física califica esto como “un acto irresponsable de vandalismo global”. Tales experimentos causan efecto tras efecto en todo el planeta.Existen otras alarmantes capacidades de éste y de otros calentadores ionosféricos descritas en separados documentos federales según nos dicen los científicos Begich y Manning, autores del libro Angels Don’t Play This HAARP: Advances in Tesla Technology:

“La modificación del clima con propósitos militares ha sido contemplada con anterioridad. Begich encontró una patente de la ARCO Power Technologies Inc., constructores de HAARP, que dice que “la modificación del clima es posible… alterando los patrones de vientos de la alta atmósfera…”Gordon J. F. MacDonald, ex-director del Instituto de Geofísica y Física Planetaria de UCLA, escribió en su libro Unless Peace Comes sobre el uso de ésta tecnología para la manipulación del tiempo y del clima, descongelación de glaciares, control del oleaje de los océanos y la manipulación de las ondas cerebrales.Nacional del Presidente Carter) hablan sobre transmisores de radiación electromagnética de alto poder para manipular y perturbar los procesos mentales humanos de grandes poblaciones.
Los opositores de HAARP comparan la capacidad ofensiva de éste calentador ionosférico con una “Caja de Pandora” la cual una vez se abra no se podrá cerrar. HAARP es comparable con el ROTHR en varios aspectos. HAARP y ROTHR son radares que funcionan similarmente aunque ROTHR usa tecnología de los 80’s. Ambos consisten de antenas transmisoras y receptoras. Disparan potentísimas ondas electromagnéticas de alta frecuencia; por esto son usados actualmente para estudios ionosféricos. Ambos utilizan la ionosfera como espejo para hacer llegar su onda más allá del horizonte, cubriendo regiones extensas. Ambos tienen potencial ofensivo, capacidades y usos ocultados. Ambos impactan negativamente el ambiente y la salud.

De la misma manera en que el DoD niega los usos bélicos de HAARP y su daño al planeta en su documento principal, podemos fuertemente considerar que la desinformación de la Marina de Guerra sobre ROTHR es indicio de que tiene aplicaciones de las cuales no se nos quiere informar debido al daño que causaría de ser instalado en nuestra Isla.Esta es la nueva tecnología militar, la guerra electrónica. Es el motivo más razonable para explicar tanta insistencia en instalar el ROTHR en nuestra Isla, a pesar de su comprobada ineficiencia como estrategia anti-droga.Recordemos los experimentos de detonaciones atómicas en la Isla de Bikini y en Nevada. Hoy, como ayer, el DoD prometió a sus poblaciones y a sus propias tropas que no sufrirían daño a su salud ni a su ambiente. En cambio, estos fueron terriblemente contaminados con radiación atómica. Fueron “conejillos de India” de sus experimentos. Las autoridades que aprobaron tales proyectos no podrán responder a la pérdida humana de la cual hoy reconocen responsabilidad.

GUERRA DEL CLIMA,ATENCION A LOS EXPERIMENTOS MILITARES DE EEUU

(Por Michel Chossudovsky)

“El HAARP es un arma de destrucción masiva, capaz de desestabilizar los sistemas agrícolas y ecológicos en todo el globo.La ‘guerra climática’ amenaza potencialmente el futuro de la humanidad, pero ha sido excluida con indiferencia de los informes por los que el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de Naciones Unidas, (IPCC) recibió el Premio Nobel de la Paz 2007”.Aunque pocas veces se habla del tema en el debate sobre el cambio climático global, ahora pueden modificar el clima del mundo con una nueva generación de armas electromagnéticas avanzadas. Tanto EE.UU. como Rusia han desarrollado capacidades para manipular el clima para el uso militar. Los militares de EE.UU. han aplicado técnicas de modificación del medioambiente durante más de medio siglo.El matemático estadounidense John von Neumann, en asociación con el Departamento de Defensa de EE.UU., comenzó su investigación sobre la modificación del clima a fines de los años cuarenta en plena Guerra Fría y previó ‘formas de guerra climática aún no imaginadas.’ Durante la guerra de Vietnam, se utilizaron técnicas de bombardeo de nubes, comenzando en 1967 con el Proyecto Popeye, cuyo objetivo era prolongar la estación del monzón y bloquear rutas de suministro del enemigo a lo largo de la Pista Ho Chi Minh.

Las fuerzas armadas de EE.UU. han desarrollado capacidades que les permiten alterar selectivamente los modelos climáticos. La tecnología, que está siendo perfeccionada bajo el Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia (HAARP), es un apéndice de la Iniciativa de Defensa Estratégica – ‘la Guerra de las Estrellas – Star Wars’.Desde el punto de vista militar, HAARP es un arma de destrucción masiva, que opera desde la atmósfera exterior y es capaz de desestabilizar sistemas agrícolas y ecológicos en todo el mundo.La modificación del clima, según el documento de la Fuerza Aérea de EE.UU. AF 2025 Informe Final,‘ofrece al combatiente en la guerra una amplia gama de posibles opciones para derrotar o coercer a un adversario’.Sus capacidades, dice, se extienden a la provocación de inundaciones, huracanes, sequías y terremotos:

‘La modificación del clima se convertirá en parte de la seguridad interior e internacional y podría ser realizada unilateralmente… Podría tener aplicaciones ofensivas y defensivas e incluso ser utilizada para propósitos de disuasión. La capacidad de generar precipitaciones, niebla y tormentas en la tierra o de modificar el clima en el espacio… y la producción de clima artificial forman todas parte de un conjunto integrado de tecnologías (militares).En 1977, una convención internacional que prohíbe “el uso de técnicas militares u otras hostiles de modificación del medio ambiente que tengan efectos generalizados, duraderos o severos”, fue ratificada por la Asamblea General de la ONU. Define “las técnicas de modificación del medio ambiente” como,“cualquier técnica para cambiar – a través de la manipulación deliberada de procesos naturales – la dinámica, la composición o la estructura de la tierra, incluyendo su biota, litosfera, hidrosfera y atmósfera, o el espacio exterior.”Mientras la sustancia de la Convención de 1977 fue reafirmada en la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (UNFCCC) firmada en la Cumbre de la Tierra en Río en 1992, el debate sobre la modificación del clima para uso militar se ha convertido en un tabú científico.

Los analistas militares guardan silencio sobre el tema. Los meteorólogos no investigan el asunto y los ecologistas se concentran en las emisiones de gases invernadero bajo el Protocolo de Kyoto. Tampoco se incluye la posibilidad de manipulaciones climáticas o medioambientales como parte de una agenda militar y de inteligencia del debate más amplio sobre el cambio climático bajo los auspicios de la ONU, aunque es reconocida tácitamente.El programa HAARP Establecido en 1992, HAARP, basado en Gokona, Alaska, utiliza una serie de antenas de alta potencia que transmiten a través de ondas de radio de alta frecuencia, cantidades masivas de energía a la ionosfera (la capa superior de la atmósfera). Su construcción fue financiada por la Fuerza Aérea de EE.UU., la Armada de EE.UU., y la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada (DARPA. por sus siglas en inglés). Operado conjuntamente por el Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea y la Oficina Naval de Investigación, HAARP constituye un sistema de poderosas antenas capaces de crear ‘modificaciones locales controladas de la ionosfera.’ Según su Sitio oficial en la Red, HAARP será utilizado ‘para inducir un cambio pequeño, localizado en la temperatura ionosférica para que puedan estudiarse reacciones físicas mediante otros instrumentos ubicados en o cerca de la instalación de HAARP.Pero Rosalie Bertell, presidenta del Presidenta del Instituto Internacional de Asuntos de Salud Pública, dice que HAARP opera como,un gigantesco calefactor que puede causar importantes alteraciones en la ionosfera, creando no sólo agujeros, sino largas incisiones en la capa protectora que impide que radiación letal bombardee el planeta.El físico Dr. Bernard Eastlund lo calificó de ‘el mayor calefactor ionosférico jamás construido.’ HAARP es presentado por la Fuerza Aérea de EE.UU. como un programa de investigación, pero documentos militares confirman que su principal objetivo es ‘inducir modificaciones ionosféricas’ a fin de alterar modelos climáticos y desestabilizar comunicaciones y radar.

Según un informe de la Duma Estatal rusa:

“EE.UU. planifica realizar experimentos en gran escala bajo el programa HAARP [y] crear armas capaces de romper las líneas de comunicaciones por radio y equipos instalados sobre naves espaciales y cohetes, provocar serios accidentes en las redes eléctricas y en óleo y gasoductos, y tener un impacto negativo en la salud mental de regiones enteras.”Un análisis de declaraciones provenientes de la Fuerza Aérea de EE.UU. apunta a lo impensable: la manipulación encubierta de modelos climáticos, comunicaciones y sistemas de energía eléctrica como un arma de la guerra global, capacitando a EE.UU. para desestabilizar y dominar regiones enteras.La manipulación climática es el arma preventiva por excelencia. Puede ser dirigida contra países enemigos o ‘naciones amigas’ sin su conocimiento, utilizada para desestabilizar economías, ecosistemas y agricultura. También puede provocar el caos en los mercados financieros y de materias primas. La alteración en la agricultura causa una mayor dependencia de la ayuda alimentaria y de productos de granos importados de EE.UU. y de otros países occidentales.HAARP fue desarrollado como parte de una cooperación anglo-estadounidense entre Raytheon Corporation, que posee las patentes de HAARP, la Fuerza Aérea de EE.UU. y British Aerospace Systems (BAES).

El proyecto HAARP es uno de varios cometidos en la colaboración en sistemas de armas avanzadas entre los dos gigantes de la defensa. El proyecto HAARP fue iniciado en 1992 por Advanced Power Technologies, Inc. (APTI), subsidiaria de Atlantic Richfield Corporation (ARCO).APTI (incluyendo las patentes de HAARP) fue vendida por ARCO a E-Systems Inc, en 1994. E-Systems, con un contrato de la CIA y del Departamento de Defensa de EE.UU., equipó el “Plan del Día del Juicio Final,” que ‘permite que el presidente dirija una guerra nuclear.’ Subsiguientemente adquirida por Raytheon Corporation, es uno de los mayores contratistas de los servicios de inteligencia del mundo.BAES estuvo involucrada en el desarrollo de la etapa avanzada de la serie de antenas de HAARP bajo un contrato de 2004 con la Oficina de Investigación Naval.La instalación de 132 transmisores de alta frecuencia fue confiada por BAES a su subsidiaria estadounidense, BAE Systems Inc. El proyecto, según un informe de julio en Defense News, fue emprendido por la división de Guerra Electrónica de BAES. En septiembre recibió el máximo galardón de DARPA por logros técnicos en el diseño, construcción y activación del sistema de antenas de HAARP.Actualmente el sistema HAARP es plenamente operacional y en muchos aspectos hace parecer pequeños los sistemas convencionales y estratégicos de armas. Aunque no existe una evidencia firme de su uso para propósitos militares, documentos de la Fuerza Aérea sugieren que HAARP forma parte integral de la militarización del espacio.

Se podría esperar que las antenas ya hayan sido sometidas a ensayos de rutina.

Bajo la UNFCCC, el Panel Intergubernamental del Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC), tiene mandato ‘para evaluar información científica, técnica y socioeconómica relevante para la comprensión del cambio climática.’ Este mandato incluye la guerra medioambiental.“La geo-ingeniería” es reconocida, pero las aplicaciones militares subyacentes no son ni objeto de análisis político ni de investigación científica en los miles de páginas de informes y documentos de apoyo del IPCC, basados en los conocimientos y la contribución de unos 2.500 científicos, responsables políticos y ecologistas.El ‘cambio climático’ amenaza potencialmente el futuro de la humanidad, pero ha sido excluido a la ligera de los informes por los que el IPCC recibió el Premio Nobel de la Paz de 2007.

Desde la más remota antigüedad, el hombre ha intentado manipular el clima por medio de hechiceros y chamanes hacedores de lluvia, rogativas, etcétera, cuya efectividad no es posible negar, pero que, en cualquier caso, se limitarían a alteraciones locales de alcance muy limitado e integradas en el equilibrio natural. Trasladándonos a nuestro siglo, aparte del discutible sistema de siembra de nubes y dentro de un contexto más científico, aunque en este caso rozará lo mágico, en la primera mitad de los años cincuenta, Wilhem Reich ya logró hacer llover y desviar huracanes. Lo conseguía mediante un artefacto relativamente simple, el cloudbuster o rompenubes, una especie de cañón múltiple con muchos tubos conectados a una masa de agua, con el que controlaba y dirigía la capa de orgón que rodea la Tierra. Se trataba de un procedimiento de acción limitada incapaz de afectar a la ionosfera como HAARP, aunque podía tener un alcance de 500 millas (alrededor de 1.000 kms). Algunos de sus seguidores también han logrado resultados positivos con aparatos similares o bastante modificados, como el de James T. Constable. Reich comunicó la trascendencia de sus pruebas a los correspondientes organismos gubernamentales civiles y militares, incluido el presidente Eisenhower, pero no le hicieron el más mínimo caso y terminó en la cárcel, donde murió en 1956, por desacato al Tribunal Supremo en relación con la circulación interestatal de sus acumuladores de orgón. Sin embargo, se da la circunstancia de que en 1958 la Casa Blanca ya contaba con un asesor presidencial para la modificación del tiempo, el capitán Howard T. Orville, por lo que, aunque no hubo respuesta oficial, es de suponer que la información de Reich no cayó en saco roto.

En los años 80, el físico e ingeniero nuclear Thomas E. Bearden estuvo trabajando con el grado de coronel para el Departamento de Defensa de EE.UU. como experto en nuevos armamentos y en el diseño de Juegos de guerra, lo que le permitía tener acceso a una cuantiosa información clasificada. Sembró la alarma con la sospecha – para él, convencimiento-, de que la URSS estaba utilizando técnicas muy sofisticadas para modificar el clima en EE.UU. y perjudicar su economía agrícola, aparte de otros objetivos psicológicos más inconfesables. Ese cambio se lograba mediante varios haces de ondas no hertzianas (escalares) que podían transmitir energías fabulosas a gran distancia y sin pérdida, que al ser interferidas creaban un foco de calor en un punto preciso de la estratosfera, con lo que desviaban las corrientes en chorro y alteraban el clima en amplias regiones. La tecnología se basaba en unos trabajos de juventud del físico E.T. Wittaker que, pese a haber sido publicados en 1903 y 1904, pasaron inadvertidos en aquel tiempo, y en descubrimientos realizados por Nikola Tesla en la misma época, que los soviéticos, en un gigantesco proyecto de recopilación bibliográfica a partir de los 50 redescubrieron. Ello se combinaba mediante el efecto llamado Aharonov-Bohm, descubierto en 1959. Estas ondas se emitían desde unas potentes antenas direccionales llamadas Howitzer, y uno de sus efectos se registraba en múltiples bandas (de 3 a 30 MHz), en un sistema que los norteamericanos y los radioaficionados llamaron WP, Woodpecker (pájaro carpintero), ya que en los altavoces se captaba un sonido muy parecido Tac, tac, tac de esa ave. Las emisiones WP se iniciaron en 1976, y en la década que concluye en 1985 el clima de EE.UU. se alteró tan radicalmente, que un riguroso estudio publicado por la prestigiosa revista Science, demostraba que tal anomalía sólo se podía producir en un año de cada 1.200. “Casualmente”, los cambios más espectaculares fueron acompañados de una extraordinaria actividad de las WP en muchas frecuencias simultáneas. Además de sus publicaciones, Bearden ha preparado un vídeo demostrativo de una hora para divulgar su sospecha.

Según parece, estas frecuencias WP perseguirían también otro objetivo aún más insidioso y delictivo: interferir en los procesos cerebrales humanos. Los estudios de Bearden, apoyados por una bibliografía exhaustiva (gran parte de ella soviética desclasificada), aunque no totalmente probatorios, resultan inquietantes y merecen un profundo análisis sobre todo en lo relativo al control mental de poblaciones. Coincidiendo con la inquietud de Bearden, hubo otro personaje que salió con frecuencia en portadas de prensa de la época: Zbigniew Brzezinski, consejero para la Seguridad Nacional del presidente Carter. Hace 28 años, cuando era profesor de la Universidad de Columbia, escribió las siguientes líneas basándose en declaraciones del profesor Gordon J.F. MacDonald, geofísico de fama internacional, especialista en sistemas bélicos y también asesor del presidente Nixon: “Los estrategas políticos están tentados de explotar la investigación sobre el cerebro y la conducta humana. La utilización de impulsos con exacta sincronía puede conducir a un modelo de oscilaciones que concentran niveles relativamente altos de energía sobre ciertas regiones de la Tierra. Así se puede desarrollar un sistema que puede afectar seriamente a la actividad cerebral de grandes poblaciones en regiones seleccionadas y durante un prolongado período”.

En otra ocasión, en 1970, Brzezinski predijo que íbamos hacia una sociedad más controlada y dirigida mediante procedimientos técnicos, por una nueva elite de poder que haría de las elecciones un mero trámite para dar una impresión de libertad: “Impedida por las restricciones de los valores tradicionales liberales, esta elite no dudará en lograr sus fines políticos utilizando las últimas técnicas modernas para influir en el comportamiento público, manteniendo a la sociedad bajo una estrecha vigilancia y control. El momento técnico y científico les proporciona los medios para explotarla”.

Citando un informe de la Fuerzas Aéreas norteamericanas, Brzezinski añadía: “Las aplicaciones potenciales de los campos electromagnéticos artificiales son muy amplias y pueden usarse en situaciones militares o casi militares. Algunos de estos usos potenciales incluyen acuerdos con grupos terroristas, control de multitudes…”

EFECTOS DESVASTADORES

En el HAARP, la energía se emite como altas frecuencias, pero las muy bajas frecuencias, ELF (Extremely Low Frequency), juegan un papel complementario fundamental. Aun cuando no haya intención de utilizarlo para el control cerebral de poblaciones, las bajas frecuencias (entre 3 y 30 Hz) reflejadas en el “espejo” formado por las altas que se quieren utilizar para penetrar hasta varios kilómetros de profundidad en la corteza terrestre, son capaces de interactuar con los procesos cerebrales con consecuencias imprevisibles. A ha sido comprobado en animales salvajes y peces, que se ven obligados a alterar sus rutas de emigración hacia lugares inadecuados y perecen. Las desorientaciones sufridas por un animal tan inteligente como el delfín han costado la vida a miles de ellos.

Bernard J. Eastlund, el inventor del sistema básico norteamericano, declaró que estas ondas de radio de alta frecuencia interaccionan con las partículas con carga eléctrica, induciendo el fenómeno magnético Cara de Espejo, que empuja hacia arriba la ionosfera, es decir, levanta la capa donde se reflejan las ondas. La frecuencia natural de resonancia entre la superficie terrestre y la ionosfera que nos engloba y condiciona, ya descubierta por Tesla, se estima en 7,83 Hz, lo que se llama también frecuencia de Schumann, aunque puede ser variable y esta cifra sería un promedio. Nuestros cuerpos están condicionados por esa frecuencia, que en cierto modo actúa como un diapasón regulador al que se sincronizan por resonancia muchos procesos fisiológicos. Si levantamos la ionosfera, el rebote tardará más y esta frecuencia variará, haciéndose más lenta. Algunos dirán que es un cambio positivo, ya que los cerebros serán arrastrados hacia frecuencias Alfa bajas y Theta, más creativas, con una disminución del ritmo Beta, asociado, entre otras muchas actividades, a la agresividad; pero no sabemos lo que puede ocurrir, más cuando la Naturaleza siempre es la sabia.

POMPAS DE JABON

Otro temor de los que critican el programa HAARP es que la ionosfera que se pretende manipular es un continuum de varias capaz muy delicadas y superpuestas, como pompas de jabón. Si una de ellas se pincha o toca con un foco de calor, aunque sea minúsculo, estalla y desaparece, con consecuencias imprevisibles. Otros, como David Yarrow, consideran que el foco HAARP actúa como un cuchillo de microondas, ya que al girar la Tierra dentro de una ionosfera fija y unos cinturones de Van Allen también quietos respecto a ella, abre una incisión irreparable. Otros comparan la ionosfera a una tela de araña; cuando en un extremo queda enganchada una presa, la ligerísima vibración alerta a la araña. Si se toca la tela con el dedo, la araña cree que se trata de una víctima. HAARP sería como un dedo de microondas que induce señales confusas. El efecto de estas interferencias con las sinfonías del ARPA geomagnética de Gaia es desconocido.

Además de Nick Begich y Jeanne Manning, que le han dedicado un libro de 230 páginas con abundante bibliografía, otros, como Elisabeth Rauscher, física experta en altas energías, están en esta línea: “Ustedes están bombeando una tremenda energía en una delicada configuración molecular que contiene múltiples capas y que llamamos ionosfera. Ella es susceptible de reacciones catalíticas: si una pequeña parte se altera, puede inducir a un cambio mucha mayor en la totalidad”.

El movimiento anti- HAARP está más vivo en Alaska, donde se ha instalado esta monstruosa antena. Una zona cercana al polo magnético desde la que la manipulación de las auroras boreales puede ser más efectiva. Su coordinador es Clare Zickuhr. Esperamos que este movimiento, que cuenta con físicos de primera fila, sirva al menos para hacer reflexionar a algunos científicos implicados en HAARP sin tener plena información de las consecuencias, y alertar a los estados que pueden sufrir sus efectos perjudiciales, para que se unan en un frente capaz de frenar este peligro. El futuro de la humanidad está realmente en juego. El problema es… que esta tecnología está en manos de multinacionales apartidas, sólo parcialmente sometidas a un control estatal y manejadas por una elite carente de escrúpulos, que creen que ellos viven en otro mundo, el mundo de los beneficios monetarios.

La resonancia de Schumann (RS) constituye quizá el soporte de un proceso de percepción extrasensorial (PES) de tipo radar para todos los seres vivos. Frecuencias diversas pueden ser absorbidas y reemitidas por todo objeto, según esquemas de interferencias específicas. Estas « ondas resonantes » pueden ser moduladas intencionalmente, en su frecuencia o en su forma, con objeto de transmitir ciertas informaciones (esquemas de interferencia).Decodificadas por el cerebro, regresan casi instantáneamente a “caballo” de la Resonancia Schumann (RS), y son entonces traducidas por el cerebro en datos conscientes. Además, la bioinformación puede ser inscrita intencionalmente, a distancia, sobre una diana por una interfaz sensorial primitiva de tipo radar sobre una onda portadora RS. Tanto éste como otros mecanismos están sometidos al hecho de que las frecuencias RS permanecen en su gama mediana.

En Sedona, Arizona, Ben Lonetree ( http://sidereal7.org ), un ingeniero electricista, observa de forma intensiva las frecuencias RS, que él denomina la « Voz del Planeta », así como el campo magnético terrestre. Su página en Internet muestra listados atmosféricos y geofísicos en tiempo real, muy fiables. Tiene gran experiencia en la tecnología IRM (Imaginería por Resonancia Magnética) y en las ondas cerebrales. Es especialista en mediciones ELF (Extremely Low Frequences – frecuencias muy bajas) y en ULF (frecuencias ultra bajas).

RITMO CAOS EN LA IONOSFERA

El ritmo de la vida ha evolucionado de forma continuada a través de las eras. Vivimos en una compleja matriz de campos oscilantes. La menor fluctuación en un campo superpuesto provoca perturbaciones en los demás. Los impulsos viajan por todo el mundo varias veces por segundo entre la superficie del planeta y la ionosfera, enviando señales de coordinación a todos los organismos. Estas señales nos enlazan con el campo electromagnético global. Nombrada como su inventor, la Resonancia Schumann (RS) es el pulso que palpita la medida de la vida en nuestro planeta. Al igual que el badajo de una campana, los rayos reactivan constantemente esta onda estacionaria.Todos andamos según la “cadencia de este tambor cósmico”, nuestro latido de corazón planetario, que marca el tempo de la salud y del bienestar. Estropear este estimulador equivaldría a romper el cristal de la vida, tal como nosotros la conocemos. Hoy en día, sin embargo, con el pretexto del progreso y de la defensa, este estimulador se halla amenazado, y monstruosas cantidades de dinero público son destinadas a esta explotación de la atmósfera. Se ha previsto la aplicación de impuestos cada vez mayores para financiar, hasta el 2020, esta aberrante defensa antimisiles, la “Guerra de las Estrellas”, y el haz de energía HAARP (High-frequency Active Auroral Research Program) que ya está operativo en Gakona, Alaska.

El ritmo vibracional de nuestro ambiente, motor fundamental de toda vida sobre nuestro pequeño planeta azul, está amenazado por las manipulaciones humanas de la ionosfera, tales como la tecnología del programa HAARP. Algunos científicos han llegado a declarar que la alta atmósfera estaba “viva”, transmitiendo una especie de conciencia a todos los seres vivos. Tal como lo han demostrado los ataques a la capa de ozono y otras calamidades ecológicas, es peligroso manipular a la Madre Naturaleza. Tocar este sistema podría destruirlo, y a nosotros con él. Parece evidente que las supuestas ventajas no justifican la toma de tales riesgos para nuestra supervivencia. Y lo que es peor, prácticamente no se ha llevado a cabo ninguna investigación seria en el terreno en el que podrían producirse los problemas.Parece ser que una parte del dinero otorgado al proyecto de la Guerra de las Estrellas de Bush será utilizado para investigar los láseres en órbita… Lo que los rusos temen son… las intenciones americanas de llevar a cabo en el 2003, experiencias científicas a gran escala con el programa HAARP, radicado en Alaska. Noventa diputados rusos han firmado una moción contra el programa HAARP, declarando que estos experimentos desembocarán en armas capaces de romper las comunicaciones por radio y los equipos de las naves espaciales, los cohetes, provocar graves accidentes en las redes eléctricas y en los oleoductos y gaseoductos, y tener efectos negativos en la salud mental de las poblaciones de regiones enteras. (Fitrakis, 2002).

La ionosfera nos protege de las radiaciones mortales del Sol y el espacio. Y ahora, con las ondas de radio de altas frecuencias, se agujerea esta cobertura protectora, arriesgándonos a desgarrar accidentalmente la frágil concha de la evolución planetaria y humana. Las consecuencias podrían ser tan devastadoras como el fallo de un estimulador cardíaco individual. Las fuerzas del caos podrían desencadenarse provocando daños irreversibles.La Iniciativa de Defensa Estratégica ( Strategic Defense Initiative SDI) coloca esta tecnología de modificación del ambiente en manos del mando militar, una perspectiva muy inquietante. Como ellos se aprovechan de un cometido para la seguridad nacional, no sabemos exactamente qué es lo que hacen, y nos tememos lo peor. Esperemos que esto quede desvelado antes de que sea demasiado tarde para todos.

PERTUBACIONES QUE AFECTAN AL CLIMA TERRESTRE

Para comprender el frágil equilibrio de nuestro planeta debemos ver nuestra región del espacio desde el punto de vista astrofísico. Parece entonces que la menor perturbación de nuestra atmósfera puede provocar dramáticas rupturas en el curso de nuestro destino geofísico.Numerosas y complejas fuerzas afectan ya a la Tierra, y en particular, al esquema climático mundial. A gran escala, existe una amenaza de era glaciar galáctica a causa de las supernovas, cuyos rayos cósmicos generan nubes cuando alcanzan la atmósfera, enfriándola. Además, el sistema solar atraviesa la zona más densa de la galaxia de la Vía Láctea, en un ciclo aproximado de 30 millones de años.

Esta densa nube molecular, y las fluctuaciones de las “mareas” galácticas de materia iónica pueden desestabilizar a los cometas de la Nube de Oort, y precipitarlos hacia los planetas y el Sol. Las lluvias de pequeños cometas, denominadas “ráfagas de impactos” actúan, en el curso de miles de años, sobre los movimientos de las capas (placas) de hielo, provocando extinciones masivas. Afectan también al termosifón oceánico global [cf. Nexus Francia n° 26, mayo-junio 2003: Calentamiento Climático y Glaciación ].

Este bombeo de agua salada desplaza el agua caliente hacia las zonas frías del norte, tal como la costa este de Estados Unidos y de Europa, convirtiéndolas en habitables, mientras que refresca los trópicos. Su destrucción tendría por consecuencia la detención de la circulación de las aguas calientes saladas de la Corriente del Golfo hacia el norte, dando paso a una nueva era glaciar. En el transcurso de los últimos 2,5 millones de años, las masas de hielo se han desplazado 30 veces desde la formación del istmo de Panamá, que bloqueó la circulación tropical entre el Pacífico y el Atlántico. Así el agua caliente fue desviada hacia el norte, donde cayó de nuevo en forma de nieve formando los glaciares. Los glaciares avanzan o retroceden en función de las oscilaciones de la Tierra.

Las sequías engendradas por estos ciclos glaciares han hecho retroceder los bosques húmedos tropicales, dejando en su lugar sabanas, y nuestros antepasados abandonaron los bosques, desarrollando su inteligencia para sobrevivir y convertirse en los humanos modernos. La inteligencia y el poder de adaptación se han convertido en nuestras características porque hemos debido sobrevivir en climas inestables. Sólo mil generaciones han pasado desde la última era glaciar en Europa, cuando la población quedó increíblemente reducida a causa del rigor del clima.

Todas las investigaciones muestran que el sistema climático terrestre comporta umbrales sensibles que, cuando son atravesados, hacen trastabillar el sistema de un modo de funcionamiento estable a otro. Como se pudo ver con El Niño, los sistemas oceánicos controlan los climas de los continentes. Es lo mismo que revelan los sedimentos de los fondos marinos, las capas de hielo en las perforaciones de sondeo, y la recogida de fósiles. Todos indican que el convector oceánico ya se detuvo en el pasado. Se ha dicho que se trataba del talón de Aquiles de nuestro sistema climático. Según los investigadores, la bomba se está ralentizando y podría dar la señal de un cambio brusco y catastrófico. [cf. Nexus Francia n° 26, idem]. Un estudio aparecido en Nature en el 2002 indicaba que las corrientes marinas de las profundidades se enfrían en un 20 %, lo que no es buena señal. El deshielo y la fragmentación de los glaciares podrían acelerar el proceso. El examen de fósiles prueba que puede producirse una destrucción en el espacio de una decena de años, y mantenerse durante siglos. Esta nueva noción de modificación climática rápida es, hoy en día, reconocida universalmente. Tales desencadenantes pueden engendrar variaciones de casi 10ºC en una decena de años, seguidas por una estabilización en una veintena de años, y luego de un enfriamiento de casi 20ºC en el curso de los 20 años siguientes.

Las variaciones han sido menos violentas en el curso de los últimos 8.000 a 10.000 años, pero la inestabilidad solar, la inclinación del eje, y el ralentizamiento de las corrientes podrían precipitar su regreso. Pasa lo mismo con las manipulaciones humanas del clima por medio de la tecnología y de las armas de rayos energéticos.

Tan solo un aumento de temperatura de entre 3 a 4ºC podría desencadenar una elevación del nivel de los mares del orden de 20 metros en diez años. La continuación del recalentamiento y el deshielo crearía un ciclo en el que las temperaturas mostrarían diferencias de entre 8 a 10 ºC en 30 años. Luego se desplazarían las corrientes oceánicas, y se instalarían nuevos ritmos caliente/frío. Nuevos mares de poca profundidad inundarían las tierras emergidas. Las llanuras agrícolas quedarían inundadas, provocando una disminución de recursos alimentarios. Se perderían entre un 30 a un 40% de las tierras, y la humanidad sería arrojada de los valles inundados en todos los continentes. El comercio y la industria quedarían ahogados. En el 2003, la EPA [ministerio medioambiental de EE.UU.] predecía un aumento de 1,7 a 5ºC en el curso de los últimos cien años, y los glaciares se funden en numerosos puntos de la Tierra.

La investigación indica también que el propio Sol está en un ciclo de recalentamiento, y podría ser un factor significativo del recalentamiento del planeta (0,55°C por año desde 1880). Los primeros resultados parecen mostrar que el Sol emite un 0,05% de radiaciones más por década desde 1970. Este aumento, calculado por la emisión solar, implica que los vientos solares más potentes barren la alta atmósfera terrestre, provocando su excitación y su ionización por partículas cargadas.

Se puede pues atribuir al Sol la mitad del recalentamiento global de este último siglo. Cuanto más calienta, más desvía los rayos cósmicos. Si esto persiste durante decenas de años, podrían producirse fluctuaciones climáticas espectaculares, tal como ya se produjeron durante la “Pequeña Era Glaciar” entre el siglo XII, y el muy frío siglo XVII.

La emisión de energía por parte del Sol varía siguiendo un ciclo de 11 años, habiéndose ya conocido dos cimas, una en el 2000 y otra en el 2002. El mínimo tendrá lugar sin duda dentro de tres años (El período del mínimo solar no es necesariamente igual al del máximo). Estos cambios del ciclo solar producen en la Tierra cambios a corto plazo. Por encima de EE.UU., se ha observado un aumento de la capa de nubes de hasta un 2%, en el momento del máximo solar. La temperatura de la alta atmósfera es dos veces más elevada cuando es bombardeada por un máximo de emisión solar. Durante estos períodos, la atmósfera se dilata y se extiende en el espacio hasta alcanzar y sobrepasar la órbita de la Estación Espacial Internacional. Esto hace que suba la señal de la estación, y que se requieran frecuentes ajustes de órbita utilizando el impulso de las lanzaderas.

Recientemente ha sido posible medir la actividad solar de forma más fácil y precisa fuera de nuestra atmósfera. Podemos ahora medir la energía solar total en todas las longitudes de onda, y deducir de ello una resultante denominada Total Solar Irradiance (TSI) [irradiación energética total de radiación solar]. Existe un debate sobre el tema de saber si las indicaciones de aumento actuales constituyen una tendencia a largo plazo o una aberración pasajera.

En un reciente estudio se han analizado los datos de seis satélites en órbita terrestre, en diversos periodos durante 24 años. Richard Willson , investigador de la Universidad de Columbia afiliado a la Academia Nacional de Ciencias y al Instituto Goddard de Estudios Espaciales, ha encontrado, en una serie de datos, errores que han impedido que los estudios precedentes hicieran aparecer la tendencia.

El nuevo estudio ha mostrado que la Irradiación Solar Total (TSI) aumentó casi un 0,1 % en 24 años. Esto no basta para provocar cambios climáticos significativos, afirman Willson y sus asociados, a menos que esa tasa de cambio se haya mantenido durante un siglo o más. En lapsos de tiempo tan cortos como son algunos días, el TSI puede variar en un 0,2 % a causa del número y tamaño de las manchas que atraviesan la superficie del disco solar. (Britt, 2003).

Sin embargo, los investigadores estiman que esta variación, de la que se dice que no puede influenciar el clima, es igual a la cantidad total de energía utilizada globalmente durante un año por la humanidad.

MANIPULAR LA IONOSFERA

Perturbar todavía más, es decir, hacer agujeros en una ionosfera sobrecalentada, puede provocar trastornos metereológicos catastróficos. Existe un riesgo potencial de que éstos sean desencadenados por los militares, a la sombra de la SDI, para desestabilizar regiones enteras por medio de perturbaciones climáticas, sin tener siquiera que recurrir a la guerra convencional. Poner en marcha esta arma con objetivos económicos y estratégicos podría provocar el hundimiento de sistemas ecológicos, y perturbar gravemente la producción agrícola. Por supuesto, el Ministerio de Defensa ( Département de la Défense ) ha colocado ya información y dispositivos de vigilancia metereológica relativos a este programa.

Recientes especulaciones también han intentado encontrar una relación entre los misteriosos chemtrails [ Ndt: regueros de condensación, aparentemente cargados de productos químicos y/o tóxicos; cf. Nexus Francia n° 4 ] y el desarrollo de la tecnología HAARP. Algunos piensan que el poder reflectante de estas nubes ( chemtrails ) podría influenciar el recalentamiento de la atmósfera y la meteorología. Parece que los análisis de los ” cabellos de ángeles ” recogidos en la atmósfera tras un día de difusión contienen ciertas toxinas. Se han identificado bacterias virales, mohos tóxicos, carbón negro y dibromuro de etileno. Las preguntas hechas sobre el tema de estas difusiones se refieren también a un incremento del poder reflectante de algunas capas de la atmósfera. Este abono de las tierras es la causa de una reducción masiva de la producción de iones negativos por parte de los bosques, lo que podría ser fatal para toda la vida biológica.

Además, la gran sequía que ha afectado a grades regiones se sospecha que está relacionada con la sal de bario, altamente tóxica y absorbedora de humedad (hasta siete veces su propio peso), detectada en grandes cantidades en la atmósfera, a continuación de los chemtrails . Estos podrían pues estar relacionados con el HAARP y con sus aplicaciones potenciales para el control del clima.

Es ARCO Petroleum quien posee las patentes de esta tecnología de Tesla . Parece ser que hace algunos años, el proyecto HAARP era financiado por ARCO. Numerosos grupos de investigación informan que constantemente somos inundados por ELF (Frecuencias Muy Bajas), como de un “ruido” electrónico. Las ELF pueden convertirse en mortales para toda vida biológica, ya que modifican las frecuencias vibratorias naturales de los seres vivos, provocando graves disfunciones, como el pensamiento irracional, la incapacidad de concentrarse, la fatiga crónica y/o la muerte.

Intervenir sobre este sistema dinámico de equilibrio delicado podría inducir una destrucción catastrófica, comparable a una avalancha. Las potencialidades de estos “recalentadores de ionosfera” son verdaderamente espantosas. No tenemos ni la menor idea de lo que puede ocurrir con las intervenciones a largo plazo sobre este equilibrio sensible de la ionosfera y la temperatura global, todo ello estando relacionado con el termosifón oceánico mundial cuya fuente está a lo largo de Groenlandia.

¿Acaso la actividad humana no ha perturbado ya lo suficiente el clima, que debamos agravar el problema jugando con estos haces de energía? Las Naciones Unidas organizan el seguimiento de debates sobre los cambios climáticos, los gases con efecto invernadero y las “armas no mortales” que como mínimo los americanos y los rusos podrían poner en funcionamiento. La “guerra metereológica” implica el desencadenamiento de perturbaciones atmosféricas por medio de ondas radar ELF. A través del armamento electrónico, EE.UU. quiere “poseer el tiempo” y las estaciones espaciales, en un afán por establecer su dominio militar, todo ello remodelando los esquemas naturales y dominando las comunicaciones mundiales.

Recientes informaciones científicas han determinado que el HAARP se halla ahora completamente operativo y posee el potencial para desencadenar inundaciones, sequías, huracanes y terremotos. Desde el punto de vista militar, el HAARP es un arma de destrucción masiva. En potencia, es un instrumento de conquista capaz de desestabilizar selectivamente la agricultura y los sistemas ecológicos de regiones completas. Incluso si no se ha demostrado que esta dudosa tecnología haya sido ya utilizada, sería sin embargo necesario que las Naciones Unidas consideraran las consecuencias de una “guerra del medio ambiente”, paralelamente con el debate de las secuelas climáticas de los gases con efecto invernadero…

La Dra . Rosalie Bertell confirma que ” los científicos militares americanos… trabajan con los sistemas de meteo como armas potenciales. El método consiste en una potencialización de las tempestades y en el desvío de las corrientes de vapor en la atmósfera a fin de provocar sequías o inundaciones en localizaciones programadas…”

Un antiguo oficial militar francés, Marc Filterman , esboza diversos tipos de armas “no convencionales” utilizando radiofrecuencias. Alude a una “guerra del tiempo”, indicando que EE.UU. y la Unión Soviética habían ya ” dominado el saber hacer necesario para desencadenar variaciones bruscas en el clima (huracanes, sequías) a principios de los años 1980 “. (Chossudovsky, 2000).

Existen dispositivos más modestos en Arecibo, Puerto Rico, en Fairbanks, Alaska, en Tromso, Noruega, y en las ciudades de Moscú, Nizhny Novgorod y Apatity en Rusia, así como en Kharkov, Ukraine, y en Dushhanbe en el Tadzhikstan, y quizá en Israel (en emplazamiento desconocido).

El HAARP fue presentado a la opinión pública como un programa de investigación científica y académica. Sin embargo, los documentos militares americanos parecen sugerir que su principal objetivo es el de “explotar la ionosfera a cargo del Ministerio de Defensa”. Sin que citaran especialmente al programa HAARP, un estudio de la Fuerza Aérea estadounidense señala la utilización de “modificaciones ionosféricas inducidas”, como medio para modificar los mecanismos climáticos, y descomponer –confundir- los radares y las comunicaciones del enemigo. (Chossudovsky, 2000).

El HAARP Y EL PROGRAMA “JOINT VISION 2020”

Hace unos diez años que el HAARP causa preocupación a nivel internacional, así como los proyectos conexos que ponen en marcha haces de energías similares. Las propuestas y desarrollos más recientes todavía no son alentadores. La prensa extranjera y los aliados occidentales de EE.UU. han denunciado el plan de defensa antimisiles y láseres orbitales ” Joint Vision 2020 ” como un paso extremadamente peligroso hacia el dominio mundial de los Estados Unidos.

Dennis Kucinich , representante de Estados Unidos, con ocasión de la emisión de Columbia Alive , declaró que Joint Vision 2020 era un programa activo de experimentos con energías dirigidas. El 9 de noviembre de 2002, Carol R. Schuster , Director de Defensa Capabilities and Management del Despacho de Contabilidad General (General Accounting Office – GAO), informó en relación al Joint Vision 2020 , a los miembros de la Minoría Democrática del Comité de Servicios Armados de la Casa. Schuster explicó que este plan se centraba también en la importancia de la experimentación destinada a vigilar estrechamente las innovaciones en materia de conflicto armado.

Un destacamento especial de los mandos ínter ejércitos de EE.UU., del Ministerio de Defensa y de los Jefes de Estado Mayor, prosigue sus investigaciones y busca los medios para desplegar un armamento electrónico capaz de destruir no importa qué oposición del mundo, de aquí al 2020. Schuster confirmó los comentarios de Kucinich:

En 1998, el mando ínter ejércitos de EE.UU. inició un programa conjunto de experimentación de nuevos conceptos de guerra en apoyo del plan Joint Vision 2020. El HAARP está dirigido conjuntamente por la Marina y por la Fuerza Aérea estadounidense, y constituye un elemento clave de Joint Vision 2020. Un plan de programación, el HAARP Joint Service, elaborado en febrero de 1990 por el laboratorio de geofísica de la Fuerza Aérea y el Departamento de Investigación Naval de la Marina, expone las aplicaciones militares del plan. Este documento indica, entre otras cosas, que el HAARP será utilizado para generar ondas de muy bajas frecuencias para la comunicación con los submarinos en inmersión, y para eventuales aplicaciones de guerra metereológica, así como para tentativas de sacar partido de los procesos ionosféricos naturales utilizando la ionosfera como reflector del flujo energético destinado a la superficie terrestre.

EXPERIENCIA REBOTE LUNAR CON LA HAARP

Los rusos y algunos aliados europeos se inquietan por estos experimentos militares americanos, que consisten en concentrar fuertes dosis de energía de alta frecuencia en los objetivos militares, para desencadenar seísmos. En abril de 1992, ” Defense News ” informó que EE.UU. había utilizado un arma de pulsión electromagnética durante la operación Tormenta del Desierto . (Fitrakis. 2002).

El investigador Guy Cramer hizo comprender que el dispositivo HAARP podría ser utilizado para reflejar señales mortales a partir de la ionosfera y también de la Luna, hacia objetivos terrestres, provocando explosiones suficientemente fuertes como para convertir en inútiles las armas nucleares tácticas. La señal de 3.000.000.000 de watios emitida desde Alaska puede rebotar sobre la Luna para regresar sobre prácticamente cualquier punto del planeta, en la superficie o bajo ella, con irradiación calorífica. Como esto no conlleva contaminación alguna, se pueden destruir así objetivos en secreto, atribuyendo los efectos a causas convencionales, o a la acción de las Fuerzas Especiales. El dispositivo puede también ser utilizado para detectar las instalaciones subterráneas por penetración fotográfica o radar de profundidad, así como para el uso convencional del radar transhorizonte. Para neutralizar o penetrar un objetivo, se calienta la alta atmósfera de forma que se cree un reflector virtual para la señal. Cramer sospecha que desde 1998 se han llevado a cabo experimentos de rebote lunar, utilizando una técnica practicada desde 1950 por los radioaficionados. Un dispositivo similar instalado en el centro de Australia permitiría alcanzar objetivos inaccesibles desde Alaska, tanto en las frecuencias altas como en las bajas.

Hacia finales de 1998 y principios de 1999, el grupo ELFRAD detectó una frecuencia cotidiana de 9 a 95 Hertz (pulsaciones por segundo). La longitud de onda de esta frecuencia era de casi 319.877 Km. La distancia de la Luna está bastante cercana a esta cifra. La señal parecía ser coherente, emitida a partir de una fuente desconocida casi a la misma hora todos los días, salvo los fines de semana. La señal era suficientemente potente para generar su tercera armónica de 2,81235 Hz…

¿Una señal de ultra baja frecuencia (UBF) desde finales de 1998 hasta principios de 1999, de fuente desconocida, producida sólo los días laborables, suficientemente potente para engendrar una onda de tercera armónica, de subida rápida y desintegración lenta, más fácilmente detectable por los magnetómetros situados al norte, y de una longitud de onda correspondiendo casi a la distancia de la Luna? ¿Cuál podría ser la causa, sino el HAARP, o un dispositivo similar, situado al norte y enviando señales que se reflejasen en la Luna para regresar sobre la Tierra? (Cramer 2001).

Biosistemas, Resonancia de Schumann y percepciones extra sensoriales. Para finalizar, Miller et Miller, al igual que otros, postulan que:

• Campos electromagnéticos complejos determinan la organización de todos los sistemas biológicos. Fundamentalmente, somos seres electromagnéticos más que químicos. La interacción ondulatoria es la clave que determina la estructura biológica y su funcionamiento óptimo. Los biosistemas son sensibles a los campos electromagnéticos naturales y artificiales. Las perturbaciones en los campos medioambientales pueden inducir a cambios en los organismos que son informados por estos campos. Las frecuencias y amplitudes de los campos afectan nuestro estado biodinámico.

• Las frecuencias ELF de la Resonancia Schumann están íntimamente ligadas a las de las ondas cerebrales humanas. Los cambios inducidos natural o artificialmente en la RS podrían afectar de manera sutil, incluso fuerte, la generación de las ondas cerebrales. En particular, esto podría conducir a cambios de los esquemas de frecuencias de resonancia y a sus fenómenos resultantes, tales como la homeostasis, los MOR la psi y la curación. Durante unos diez años Robert Beck… hizo investigaciones sobre la actividad de las ondas cerebrales de los sanadores de todas las culturas y religiones (él nombra a los mediums, chamanes, radiestesistas, curadores cristianos, videntes, lectores de ESP, practicantes de Kahuna, Santería, Wicca y otros), que, independientemente de sus sistemas de creencias, manifestaban “unas formas de EEG casi idénticas” en el momento de sus actos de “sanación”: una actividad de ondas cerebrales de 7,8 a 8 Hz, que duraba de uno a varios segundos, y que estaba “sincronizada en fase y frecuencia con las micropulsaciones geoeléctricas de la Tierra; la RS”. (Sidorov, 2001).

• Los cristales líquidos (el ADN, los ventrículos cerebrales y las estructuras celulares) del cuerpo humano pueden funcionar como antenas que detectan y descodifican las señales ELF globales y locales. Beal (1996) sugiere que los cristales líquidos (que son elementos intrínsecos de las membranas celulares) actúan como mecanismos de detección, amplificación y memorización para los esquemas ELF, EM del medio ambiente. Las proteínas tienden a orientarse según el EMF (campo electro magnético) que resuena a 10 Hz, y serían pues muy sensibles a los cambios de ELF de esta gama. Un campo de ondas coherente puede emanar de la matriz de cristales líquida (LC) del cuerpo.

La estructura propia y la organización de los tejidos vivos son gobernadas, sin embargo, por la molécula clave que es el ADN. El sistema genético (que, para ser más precisos, está constituido por una función de translación equidireccional que puede salir tanto del ADN como del ARN de la proteína) demuestra ser un código complejo multidimensional con materiales (nucleótidos) a la vez locales (codon) y globales (contexto) y parámetros de campos (holograma EM), todos interdependientes e igualmente sujetos a las influencias externas del ambiente. (Sidorov, 2002).

• Existe una estrecha relación entre los desórdenes del comportamiento humano y los períodos de perturbación solares y magnéticos. Recíprocamente, los estudios han demostrado que las personas que viven suficiente tiempo aislados de los ritmos electromagnéticos, desarrollan irregularidades crecientes y ritmos fisiológicos caóticos. Estos son restablecidos de forma espectacular con ayuda de un campo eléctrico débil de 10 Hz. Los primeros astronautas lo sufrieron hasta el momento en que se instalaron generadores de RS en sus naves espaciales

• Las anomalías geomagnéticas (tensiones tectónicas, earthlights, perturbaciones del campo geomagnético) pueden inducir ciertas formas de percepción paranormal, tal como alucinaciones visuales y auditivas, y los TLT (transitorios del lóbulo temporal, o ataque ligero).

Uno de los efectos de la meditación es el de “calmar el espíritu”, es un método que permite instalar el “curso libre” (o períodos de silencio talámico), y de dejarse llevar por los ritmos geofísicos naturales. Esta forma de acuerdo o de “recepción magnética – magneto recepción” está relevada por la glándula pineal (un 30% de sus células son sensibles al magnetismo) y los tejidos orgánicos contienen magnetita.

Persinger (1989) hace observar que la actividad profunda del lóbulo temporal existe en equilibrio con la condición geomagnética global. Cuando existe una brusca disminución de la actividad geomagnética, parece producirse un incremento de los procesos que facilitan la percepción psi, particularmente la telepatía y la clarividencia. Los aumentos de la actividad geomagnética pueden reducir el nivel de melatonina de la glándula pineal, y contribuir a reducir los umbrales de los ataques corticales. De hecho, la melatonina está relacionada con los desórdenes del lóbulo temporal, tales como las depresiones y los ataques. ( Krippner 1996).

• Las condiciones ELF globales óptimas (noche tranquila, débil actividad solar, poca polución EM) pueden facilitar las percepciones paranormales, incluidas las de ESP, visión y curación a distancia.

El psi siempre está presente en espacio y tiempo, esperando ser activada por una crisis, por la emoción o por parámetros de estímulos óptimos en laboratorio. La actividad geomagnética es susceptible de afectar la capacidad de detección de esta información por el cerebro, particularmente los caminos neuronales que facilitan la consolidación y el acceso consciente a esta información. En ausencia de esta actividad geomagnética, el despertar al estímulo psi sería menos probable, y las “capacidades de las reservas latentes” del cerebro no serían utilizadas. (Krippner 1996).

• Sidorov (2001) y otros han sugerido que la intención humana funciona como una ventana variable de transmisión-recepción en el intercambio de información extrasensorial, quizá en la gama de frecuencias ELF electromagnéticas. La sincronización cerebral del emisor y del receptor con la RS facilita la psi o el “entrenamiento terapéutico”, amplificando, reemitiendo formas de ondas coherentes derivadas del entorno, imitando el esquema de ondas del entorno. Sidorov adelanta la siguiente hipótesis:

Las ondas cerebrales (particularmente en la gama alfa) pueden ser transmitidas a través del sistema perineural (o vía la excitación de Frohlich) hacia no importa qué zona alejada del cuerpo, e incluso hacia los organismos adyacentes, por ondas EM ELF. Estas frecuencias pueden ser amplificadas por ondas RS vecinas, o por mecanismos de retroalimentación típica de las vías fisiológicas del cuerpo (parecidas a las cascadas inmunológicas y neuro endocrinológicas). A su vez, estas frecuencias de base pueden reactivar los procesos de curación interrumpidos, favorecer el crecimiento, acelerar las respuestas inmunitarias y, en general, provocar el arranque de las funciones inherentes a los tejidos corporales, “reequilibrando sus energías” (según la medicina oriental) o (en la terminología de Real) reconfigurando la orientación de los cristales líquidos de los compuestos de las membranas celulares, y desencadenando así respuestas intracelulares específicas . (Sidorov, 2001).

Junto con Pitkanen y Sidorov, nosotros lanzamos la hipótesis de que la RS podría ser el sustrato de un mecanismo de percepción extrasensorial de tipo radar, común a todos los seres vivos. Al igual que el agua saltando sobre las rocas o sobre todos los objetos sumergidos, esta frecuencia no específica es absorbida y reemitida en esquemas interferenciales únicos, propios de cada objeto encontrado.

Este esquema de interferencia es un compuesto de propiedades externas e internas, dado que los átomos y moléculas que lo constituyen, así como su acoplamiento global, retransmiten todos esta energía según sus configuraciones específicas. No sólo esto, sino que las “ondas de sonda” pueden ser moduladas en frecuencia y en forma de forma intencional, a fin de proporcionar una información específica (esquemas de interferencia). Decodificadas por el cerebro, regresan casi instantáneamente “a lomos” de la RS. Una vez retomadas, el cerebro decodifica el esquema. Con esta transformación de tipo Fourier, la información se traduce en datos conscientes, de forma similar a otros procesos sensoriales.

Recíprocamente, efectos específicos pueden ser grabados como bio información, y “producir una acción misteriosa a distancia” cuando la señal llega a destino. Bajo buenas condiciones globales (preliminares) el esquema puede, a su vez, evitar la disipación usual, y acoplarse a la onda estacionaria dominante (estado de conciencia) que es capturada y transportada por la RS. La intención mental puede funcionar como una ventana variable de transmisión-recepción en el intercambio de información extrasensorial. Sintonizada a la RS, puede transportar una tal información hacia objetivos lejanos y funcionar como un interfaz primitivo de tipo radar. Éste y otros mecanismos dependen de que las frecuencias RS permanezcan en su gama mediana, en armonía con nuestras ondas cerebrales.

Después de casi ocho décadas de EEG y de otros estudios de imágenes del cerebro, nos vemos obligados a admitir que todavía no podemos precisar con certeza de dónde provienen los voltajes del EEG. (Becker; 1985, pg.88)…

Es concebible que el sistema perineural según Becker, o la matriz LC del organismo (incluyendo, sin límite, los tejidos conjuntivos, las membranas celulares y el WN) podría funcionar como una red de receptores sensoriales de todo el cuerpo para el bosquejo de señales sensoriales magnéticas de Pitkanen, con codificación específica de esquemas de excitación para diferentes tipos de información… Las redes de cristales líquidos omnipresentes del cuerpo, y sus posibilidades de configuración casi infinitas, los convierten en candidatos de primera para constituir los receptores sensoriales primarios que la parapsicología espera encontrar. Incluso se puede concebir que las propiedades de conjugación de fase del ADN (Popp y Chang, 1998) les confieran un funcionamiento de antena multimodo, modificando sus funciones según los campos de señales que les rodean, y quizás actuando no sólo como un programa regulador sino también como un elemento de percepción “extrasensorial”. (Sidorov, 2002).

Saludos

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About keithcoors_00

Yo soy yo. Creo que no hay otro. Crítico social. Terrícola por nacimiento y convicción (ésta última la más importante). Mexicano por accidente pero orgulloso de serlo. Escéptico, agnóstico, científico, cáustico, irónico, sarcástico, estocástico y otros calificativos esdrújulos Apariencia aparentemente engañosa, pero consistente. Promotor de proyectos de energía renovable.

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